Tratamiento para la esquizofrenia

El tratamiento para la esquizofrenia sirve para aminorar los síntomas de la enfermedad y reducir los efectos secundarios de la medicación, también se utiliza para prevenir la recaída y maximizar el proceso de recuperación. Por supuesto, experimenta variaciones según la clase de esquizofrenia que padezca el enfermo.

El tratamiento depende particularmente de la fase o etapa de la enfermedad, los pacientes en fase aguda son hospitalizados para evitarles cualquier daño que se puedan hacer a sí mismos o a los demás. El médico debe de realizar un tratamiento mediante la realización de una tomografía o resonancia magnética para descartar cualquier daño cerebral. El paciente debe estar sometido a pruebas para excluir cualquier trastorno con síntomas similares a los de la esquizofrenia.

El tratamiento para la esquizofrenia consta de tres fases:

  1. Social.
  2. Biológica.
  3. Psicológica.

Tratamiento para la esquizofrenia

Tratamiento Social:

El tratamiento social consiste en terapias de conducta social para mejorar las habilidades sociales de interacción con las demás personas. También se le da una terapia ocupacional que consiste en darle al paciente un empleo lleno de actividades.

Tratamiento Biológico:

Este como tal es el tratamiento primario en el que se le da al paciente fármacos antipsicóticos. Estos medicamentos ayudarán al paciente a controlar casi en su totalidad los síntomas positivos de la enfermedad, pero no tienen mucho efecto sobre los síntomas negativos ni tampoco sobre los síntomas de conducta desorganizada.

Los fármacos antipsicóticos pueden dividirse en dos clases: los antagonistas de los receptores de dopamina tradicionales, y los antagonistas de serotonina dopamina. Estos medicamentos ayudan a reducir la sensibilidad del esquizofrénico y así ayudan a mejorar su capacidad para interactuar con otros.

Antagonistas de los receptores de dopamina:

Los antagonistas de los receptores de dopamina son medicamentos antipsicóticos convencionales o tradicionales. Son también nombrados como fármacos tranquilizantes o neurolépticos. Algunos ejemplos destacables son:

  • Pimozida
  • Clorpromazina
  • Molidone
  • Haloperidol
  • Loxapina
  • Flufenazina
  • Mesoridazina
  • Trifluoperazona
  • Tiotixeno
  • Perfenazina
  • Tioridazina

Estos fármacos neurolépticos son efectivos sobre los síntomas positivos. Sin embargo, no son útiles en el tratamiento de síntomas negativos. Además de todo esto hay varios inconvenientes en el uso de antipsicóticos o neurolépticos tradicionales:

Los niveles de dosificación para el paciente traen efectos secundarios  los cuales pueden ser inquietud, parkinsonismo, donde el paciente tiene la dificultad de caminar y puede desarrollar temblores; la distonia, donde el enfermo tiene espasmos musculares dolorosos en la lengua, la cabeza y el cuello o la disciesia tardía, donde el paciente tiene movimientos involuntarios comenzando por la boca y se extiende por toda la cara hasta el cuello, siendo los movimientos más comunes el de los labios, las muecas y el parpadeo incontrolado de los ojos.

Otros efectos secundarios a estos tratamientos son:

  1. Síndrome neuroléptico maligno, una enfermedad poco frecuente pero que es mortal en la cual el esquizofrénico presenta fiebre, rigidez muscular, inestabilidad y delirio.
  2. El aumento de peso.
  3. Estreñimiento.
  4. Boca seca.
  5. Visión borrosa.
  6. El paciente presenta mucha sed todo el tiempo.

Antagonistas de serotonina dopamina:

Los antagonistas de serotonina dopamina también conocidos como fármacos antipsicóticos atípicos son los siguientes:

  • Clozapina
  • Olanzapina
  • Risperidona
  • Aripiprazon
  • Ziprasidona
  • Quetiapina

Estos fármacos ayudan a controlar los síntomas negativos de una forma mejor que los fármacos neurolépticos. Ayudan en el alivio de los síntomas cognitivos y de humor, pero pueden causar algunos efectos secundarios como aumento de peso, y problemas metabólicos.

Son caros a corto plazo, pero a la larga reducen la necesidad de ingreso hospitalario. En la actualidad estos productos no están disponibles en forma de inyección, por lo general se les da a los pacientes que no responden bien a los tratamientos con medicamentos neurolépticos, aunque muchos médicos están considerando el uso de antipsicóticos atípicos como primera opción dejando a un lado los fármacos neurolépticos.

Los psiquiatras recomiendan el uso de antidepresivos o benzodiazepines, porque la mayoría de los pacientes esquizofrénicos sufren de depresión, ansiedad y fobias raras.

Dosis:

En la fase aguda de la enfermedad se deben administrar medicamentos por vía oral o mediante inyecciones intramusculares. En el momento que el paciente entra en la fase de estabilización, los medicamentos serán dados de una forma mas lenta y pausada.

La dosis depot es el proceso por el cuál se almacena el fármaco en el tejido del paciente durante un período determinado, generalmente de dos a cuatro semanas, esto ayudará al paciente si olvida tomar su dosis diaria de medicamento. La dosis depot debe de darse paulatinamente para que el paciente se acostumbre.

Durante el tratamiento el paciente debe de tomar sus fármacos antipsicóticos indefinidamente para aminorar la recaída.

Tratamiento psicológico:

En el tratamiento psicológico se pueden beneficiar los pacientes una vez que los síntomas agudos estén bajo control con la ayuda de medicamentos antipsicoticos. Sin embargo, el psicoanálisis no es recomendable ya que todavía el paciente no es capaz de formar relaciones significativas en su mente.

La terapia familiar ayuda a los miembros de familia a lidiar con el comportamiento del paciente, esto también puede reducir a las tensiones que se viven debido a esta enfermedad en el núcleo familiar. El tratamiento mejora las habilidades de comunicación y mejora notablemente la relación que el paciente tiene con su familia y el entorno que lo rodea.

Por el 28-09-2012 Categoria: Esquizofrenia

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